La jornada general empieza a las 7:00 AM en punto, pero siempre va a haber el profesor o el alumno que llegue retrasado a clase, esto sucede todos los días. Todos estamos hablando y contándonos cosas que sucedieron hace algunas horas, pero siempre tenemos temar. Estas charlas de pronto terminan cuando se escucha un ruido seco con el cual sabemos que todo ha empezado, el chirrido de la puerta y en seguida entra el profesor. En ese momento todo es silencio, a medida que la clase avanza, aunque sea la primera, ya queremos que acabe y añoramos cada vez mas ese momento, ese pequeño espacio en el cual los minutos se pasan volando, en resumidas cuentas, el descanso. Una vez en el, nos toca aprovecharlo al máximo pues los minutos se pasan volando aunque de el quedan los mejores recuerdos. Luego de estar de tuvo en clases y otra vez volver a salir al descanso, lega la recta final, las dos horas as largas que cualquiera de nosotros podamos vivir, esas dos horas se vuelven así por el afán personal de ya querer salir para nuestras casas y querer dejar atrás el agotante día que acabamos de vivir. Y así es como vivimos diariamente la jornada escolar. Pero no termina ahí, todavía sigue otro tiempo más, en la casa. Allí, es donde se hacen materiales todos los conocimientos que nos transmitieron. En las tareas es donde se ve reflejado la mucha o poca atención que hayamos colocado. Exactamente la jornada acabara una vez hayamos terminado tareas, aunque en ciertos casos, la jornada no terminara y nuevamente empezara todo y continuaremos con nuestra rutina, la jornada escolar.